PREGUNTAS FRECUENTES

 

     1.  ¿Cuál es la función del psicólogo?
     2.  ¿Cuándo acudir a la consulta de un psicólogo?
     3.  ¿Cómo es la primera sesión con el psicólogo?

     4. ¿Cuándo acudir a un psicólogo infantojuvenil?

     5. ¿En qué consiste la terapia psicológica?
     6.  ¿Necesitamos terapia de pareja?
     7.  ¿Cuánto tiempo dura una sesión?
     8.  ¿Cuál es la duración de una terapia?
     9.  ¿En qué consiste la confidencialidad del psicólogo?
    10.  ¿Tendré que tomar medicación?
    11. ¿Qué diferencia hay entre un psicólogo y un psiquiatra?
    12. ¿Cuándo concluye la terapia?


 1. ¿Cuál es la función del psicólogo?

Tal y como establece el Código Deontológico, el psicólogo es un profesional que tiene por objetivo la búsqueda del bienestar, la salud y la calidad de vida, y la plenitud del desarrollo de personas y grupos, en los diferentes ámbitos de la vida individual y social. El psicólogo, por tanto, es un profesional de la salud que aplica el conocimiento, las habilidades, las técnicas y los instrumentos proporcionados por la ciencia de la psicología, con la finalidad de ayudar a las personas a comprender cuál es su problema y qué factores le han llevado a esa situación para construir de forma conjunta estrategias de solución.

 

En el caso de PSIKOLAGUNTZA, trabajamos conjuntamente con nuestros pacientes mediante la interacción psicoterapéutica, creándose un espacio interpersonal con flexibilidad como una herramienta terapéutica clave. En este escenario de intervención, tratamos de comunicarnos y relacionarnos con la persona consultante, creándose un procedimiento de trabajo que tiene como objetivo la mejora de la persona a través de la construcción de respuestas y estrategias  dirigidas hacia la resolución de su problema actual.

 

2. ¿Cuándo acudir a la consulta de un psicólogo?

Cuando se decide acudir a la consulta del psicólogo, en muchas ocasiones la persona consultante no está segura de la necesidad de recurrir a la ayuda psicológica profesional por no tratarse de un problema que implique cierta gravedad.

 

Debemos acudir al psicólogo cuando nos  encontramos ante una situación de dificultad o malestar psicológico-emocional que se nos presenta de un modo muy perturbador en la vida cotidiana y no conseguimos resolver de manera saludable utilizando nuestros propios recursos, afectando a nuestro estado de ánimo y áreas importantes de nuestra vida (familiar, laboral, pareja, relacional…).

 

Del mismo modo, la intervención psicológica es recomendable y se encuentra dirigida a personas que buscan un mayor bienestar y desean mejorar algunos aspectos de su vida o de su personalidad como medida de prevención de problemas y futuras crisis. El asesoramiento psicológico sobre una determinada situación o problemática personal puede ser abordado en pocas sesiones. Por tanto, no resulta necesario tener un problema grave para acudir al psicólogo con la intención de mejorar nuestra calidad de vida y salud emocional. De hecho, cada vez es más habitual visitar al psicólogo para promover y mejorar nuestra satisfacción y crecimiento personal.

 

3. ¿Cómo es la primera sesión con el psicólogo?

La primera visita se destina a la recogida de información, la evaluación. Se establece entre paciente y psicoterapeuta acuerdo sobre las causas, el mantenimiento y las consecuencias del problema. En ocasiones está clara la petición de ayuda, pero a menudo resulta necesario clarificar los objetivos que se persiguen realmente.

 

Tras aclarar la demanda, expondremos nuestra opinión profesional sobre el caso e indicaremos si procede o no iniciar tratamiento psicológico. A partir de ese momento, en los casos que sea necesario, se iniciará el tratamiento propiamente dicho. En otras ocasiones, una consulta puntual de asesoramiento psicológico es suficiente y no es necesaria la intervención psicoterapéutica.

 

4. ¿Cuándo acudir a un psicólogo infantojuvenil?

Generalmente nos resulta fácil identificar para el niño/a cuándo está enfermo/a, sin embargo no lo es tanto cuando necesita de atención psicológica. Por esto, serán los padres y los maestros quienes identifiquen en primer lugar si su hijo o alumno tiene alguna dificultad relacionada con su entorno o si tiene un comportamiento distinto. Algunas señales indicadoras para acudir al psicólogo pueden ser problemas en la escuela, malas relaciones con sus compañeros, es demasiado activo o inquieto, está deprimido y7o ha perdido el interé, es miedoso, tiene dificultades para dormir, su conducta, personalidad y amistades han cambiado drásticamente, cuando los padres decidimos separarnos, cuando es tímido y le cuesta relacionarse, presenta problemas de conducta (desobediencia, problemas de relación con hermanos, compañeros, etc.), cuando se le escapa el pipí de día o de noche, cuando no come bien o no come, si se tienen dudas respecto a su desarrollo en la adquisición de aprendizajes o sufre una situación de acoso.

5. ¿En qué consiste la terapia psicológica?

En la terapia individual ayudamos a la persona consultante a que se conozca mejor promoviendo la capacidad humana de experimentar y tomar conciencia de sus eventos privados (emociones, sensaciones, pensamientos, sentimientos, recuerdos, imágenes, etc.) unido al compromiso de llevar a cabo acciones acordes con tus valores personales y estrategias de cambio necesarias para aumentar su flexibilidad psicológica. De esta manera aprende a manejar sus emociones negativas, mejorando la capacidad para tomar decisiones y desarrollando una autoestima sana que le permitirá relacionarse mejor y satisfacción personal.

 

La terapia individual se emplea a menudo para trabajar problemas de baja autoestima, ansiedad, depresión, estrés, adicciones, control de impulsos, dolor crónico, inseguridad personal y toma de decisiones, autocontrol emocional, sensación de estancamiento (en el área sentimental, vida laboral, relaciones con personas significativas, etc.), problemas de pareja, disfunciones sexuales (cuando no se tiene pareja o ésta no quiere participar en la terapia), etc.

 

En ocasiones, algunos de estos problemas se encuentran relacionados con la pareja. En estos casos, puede ser interesante valorar si resulta oportuno enfocar la intervención psicológica hacia una terapia de pareja, desde la que se atenderá la demanda de la pareja y se llevará a cabo la evaluación de los distintos aspectos que pueden estar interfiriendo en la relación. Para ello se llevan a cabo entrevistas de forma conjunta e individual, permitiendo éstas la construcción de la relación terapéutica, la determinación de los objetivos y el inicio del trabajo conjunto con la pareja.

 

6. ¿Necesitamos terapia de pareja? 

Existen signos más o menos evidentes que pueden ayudarnos a la hora de decidir realizar una primera consulta. En primer lugar, si la pareja percibe la existencia de excesivos conflictos o desavenencias conyugales que impiden la comunicación y promueven el distanciamiento entre ambos, provocando la insatisfacción en la relación y el malestar. En segundo lugar, si la pareja se ha planteado la posibilidad de separación, pero desea intentar buscar una alternativa antes de tomar la decisión de separarse.

 

7. ¿Cuánto tiempo dura una sesión?

La duración de una sesión de psicoterapia (individual o de pareja) es de aproximadamente de 60 minutos, excepto la primera sesión de evaluación que puede extenderse hasta 90 minutos. Otra modalidad de intervención, como es el caso de la sesión de consulta de asesoramiento psicológico, tiene una duración aproximada de 60 minutos.

 

8. ¿Cuál es la duración de una terapia? ¿Cuántas sesiones son necesarias y con qué frecuencia?

Desde PSIKOLAGUNTZA trabajamos desde un enfoque de terapia breve orientado a fomentar la autoeficacia de las personas para lograr la disponibilidad de cambio. Desde esta perspectiva, adquieren una significativa relevancia aspectos tales como la implicación, motivación y grado de compromiso del paciente en la terapia. En general las sesiones se realizan con una frecuencia semanal, siempre que sea posible por disponibilidad horaria y se considere adecuado para el problema.

 

9. ¿En qué consiste la confidencialidad del psicólogo?

Tal y como se indica en el Artículo 40º del Código Deontológico del Psicólogo, toda la información que el Psicólogo recoge en el ejercicio de su profesión, sea en manifestaciones verbales expresas de sus clientes, sea en datos psicotécnicos o en otras observaciones profesionales practicadas, está sujeta a un deber y a un derecho de secreto profesional, del que, sólo podría ser eximido por el consentimiento expreso del cliente. Del mismo modo, nuestro gabinete cumple con la normativa establecida por la ley 15/1999 de 13 de diciembre de protección de datos de carácter personal.

 

10. ¿Tendré que tomar medicación?

El psicólogo tiene formación en psicofarmacología, pero no tiene capacidad legal para la prescripción de psicofármacos. Es el psiquiatra quien administrará, supervisará y retirará la medicación en el caso de una mejora significativa en el tratamiento del paciente.

 

11. ¿Qué diferencia hay entre un psicólogo y un psiquiatra?

La diferencia entre estos dos profesionales de la salud mental suele generar cierta confusión y requiere explicación: el psicólogo estudia la carrera de psicología y posteriormente se especializa en psicoterapia o clínica, teniendo su labor como objetivo la evaluación y tratamiento psicológico, proponiendo y trabajando a través de la terapia psicológica conjuntamente con el paciente técnicas y habilidades que le ayuden a conseguir los objetivos personales acordados en consulta. Por otra parte, el psiquiatra estudia la carrera de medicina y se especializa en psiquiatría pudiendo recibir formación específica en la misma dirección que el psicólogo, pero su ámbito de especialización se centra en evaluar la fisiología y la química de los problemas psicológicos, orientando principalmente su labor hacia el área médica y farmacológica. Los psiquiatras consideran que los síntomas siempre tienen un origen orgánico, por lo tanto, el tratamiento que ofrecen es principalmente farmacológico.

 

12. ¿Cuándo concluye la terapia?

La psicoterapia es una relación temporal entre psicólogo y consultante que dura mientras aprendemos a superar las dificultades que nos han traído a consulta. Llegado el momento en que, a pesar de las dificultades, caminamos en las direcciones elegidas siendo protagonistas de nuestra historia personal, el psicólogo plantea la necesidad de distanciar las sesiones para poder observar cómo afrontamos diversos ámbitos de nuestra vida y las barreras que nos vamos encontrando en nuestro camino. En definitiva, la relación terapéutica tiene su fin cuando el nivel de satisfacción sobre cómo manejamos nuestra vida en sus diferentes áreas es adecuado.